viernes, 30 de enero de 2009

MENOS HUMOS

Decía Sandro Pertini : “ Los fumadores son muy generosos : jamás protestan por los que no fuman “ Ironías aparte, podemos añadir otro jamás. La mayoría de ellos jamás se fija un límite de pitillos rutinarios pensando en los demás. Vamos, ni se les ocurre. Son de un egoísmo agre-sor insoportable.

En España tendemos a dejar los trajes hilvanados .Somos del¡ ya vale, ya !, y el ¡déjalo para mañana.! Pero la verdadera justicia y las leyes que de ella se derivan, debiera rechazar lo utilitario y provisorio, y ceñirse a lo que es justo. Por eso, la ley actual es una chapuza absurda, un traje sin coser que añadió al humo del tabaco el de dos velas: las puestas a Dios y al diablo. Todos conten-tos. Pero no, señores políticos: gánense bien el sueldo, porque ya decía Tolstoi que gobernar es más difícil que hacer leyes. Y no pierdan el tiempo porque urge terminar este traje.

Y ustedes, señores fumadores, fumen cuanto quieran, que el cuerpo es suyo. Pero no en lugares pú-blicos, molestando e infectando el ambiente y al prójimo, y dejando además en la ropa esa invisible garrapata de olor nauseabundo que nos vemos obligados a ejecutar en el balcón. Y si al final pros-pera una ley justa, tal vez acepten que muchos de ustedes se la habrán ganado a pulso. Pura cues-tión de límite. Es una de las claves de la vida. No lo duden.

2 comentarios:

  1. Sr. Cavero:

    Le recomiendo a usted que, cuando le sea posible, pase por la horchatería Rico que hay frente a la delegación de Hacienda de la C/ Albareda y lea el cartel que han colocado en la puerta. Seguro que será de su agrado.

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  2. Yo tampoco soy fumador, pero no puedo estar de acuerdo con usted si apela a la verdadera justicia. Parto de la base de que ésta no existe. No es universal. Cada uno tiene su propio concepto de ella. Al final, en eso le doy la razón, todo es cuestión de límites.
    La pregunta del millón es ¿quién está capacitado para establecer dichos límites?

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